23 de noviembre 2006

   
Al menos 160 personas han muerto y otras 257 han sufrido heridas en el peor ataque en Irak desde el comienzo de la guerra, cometido por presuntos milicianos suníes, que se han servido de tres coches bomba conducidos por suicidas y dos disparos de mortero para llevar a cabo la masacre en el barrio bagdadí de Ciudad Sader, de mayoría chií, según ha informado la Policía. - El País