Vamos a hacer
un análisis de urgencia sobre los resultados, que no desbloquean la
situación en España. En esta ocasión, las encuestas y sondeos
demoscópicos, han estado más cerca de los resultados en las elecciones
gallegas y vascas. El PP ha sido el partido más votado y ha obtenido la
mayoría absoluta de los escaños en el Parlamento de Galicia. En el País
Vasco, el PNV, como se vaticinaba, también ha sido el partido más
votado, ganando posiciones, lo que le permitirá gobernar con comodidad
pactando. En Euskadi los partidos constitucionalistas se hunden y
Podemos manteniéndose gana. Ciudadanos desaparece. Veremos como afectan
estos números a la cuestión nacional, aunque afectará más a los
partidos, según los resultados obtenidos en cada lugar, según las
valoraciones que les interesen.
El pueblo
gallego y vasco, 2.255.579 de electores en Galicia y 1.714.256 en el
País Vasco estaban llamados a las urnas para elegir a los representantes
en sus respectivos parlamentos. Pese a lo que se temía la participación
en general se ha mantenido. En relación con las elecciones de 2012, en
Galicia ha habido una abstención del 36,25% (en 2012 fue del 45,09%), de
las más bajas de las elecciones. En el País Vasco, la participación ha
llegado al 62,26 (En 2012 fue del 65,83%). En el ámbito nacional, si se
celebraran las elecciones generales ahora, todo parece que la
participación caería hasta el 60,4%, frente al 69,8% que arrojó en los
comicios del 26J.
Ni Rajoy ni
Sánchez ni Iglesias ni Rivera han sido candidatos en estas elecciones,
pero se han jugado tanto como si lo hubieran sido. Por las experiencias
anteriores, nadie se fiaba de las encuestas. Aseguraban la mayoría
absoluta del PP en Galicia, mientras Rajoy y Sánchez se jugaban su
carrera política. Los líderes nacionales han volcado sus agendas en las
autonómicas, cuyos resultados no parece que vayan a tener mayores
repercusiones en el ámbito nacional.
Rajoy ha
estado muy presente en la campaña de su tierra, aunque alejado de Feijóo
–el gran triunfador–, que a su vez ha escondido las siglas del partido.
El presidente nacional, necesitaba la victoria, sabedor que en el País
Vasco, Alonso lo tenía difícil y no merecía la pena hacer mayor
esfuerzo, como así ha resultado ser. Las urnas han confirmado la
victoria de Feijóo, que tendrá que compartir con Rajoy. Una derrota en
Galicia hubiera puesto al presidente en funciones en el disparadero como
candidato a la presidencia del Gobierno de España. El PP tenía los dedos
cruzados para que Feijóo revalidase una nueva mayoría absoluta en la
Xunta y mantener sus diez escaños en Euskadi. Ha conseguido lo uno (ha
conseguido más votos y escaños en Galicia), pero no lo otro (ha perdido
dos escaños en Euskadi).
Como se
preveía, el PNV no ha conseguido la mayoría absoluta en el Eusko
Legebiltzarra, porque era imposible, pero seguirá en el gobierno sin
necesitar al PP, bastándole con los votos del PSOE. Ciudadanos ni está
ni se le espera. A la vista de estos resultados el candidato del PNV,
Iñigo Urkullu, lo tiene casi hecho para repetir como Lehendakari. En el
País Vasco la votación de investidura no exige mayoría absoluta, sino
que basta con ser el candidato más votado. Por esto, la mayor amenaza
para Urkullu, con 28 escaños, es un candidato presentado por EH-Bildu y
Elkarrekin Podemos, que suman 29 escaños. Pero el PNV tiene fácil que le
apoyen los socialistas; ya gobiernan juntos en las diputaciones vascas.
Pedro Sánchez
no ha dicho nada especial en campaña, sabiendo las dificultades para
ganar las elecciones, incluso para superar a las Mareas, como así ha
ocurrido. Ha pasado días tranquilos entre Galicia y Euskadi, lejos de la
tormenta creada por el mismo en Ferraz contra sus «barones» y por su
liderazgo. Ha pedido el voto para Mendia, para no caer en el soberanismo
del PNV, Bildu y Podemos. El partido ha pasado a ser la cuarta fuerza
más votada, aunque como consecuencia de afinidades y lealtades, tendrá
un papel importante en la investidura de Urkullu, al ser «una de las
primeras opciones para gobernar», como ha declarado Josu Erkoreka, que
rechaza un pacto a la navarra en Euskadi (PNV, Bildu y Podemos),
como ha propuesta Otegi, que sin poder presentarse es un ganador. Los
socialistas en el peor escenario posible se han encontrado con el
fantasma del 'sorpasso' de Podemos en Galicia, quedando en tercera
posición.
El papel de
Pablo Iglesias, ha estado marcado por su polémica intervención, sobre su
preferencia por el discurso duro, frente al tono amable, que fue
contestado por Iñigo Errejón y otros líderes de Podemos en Twitter, que
nada ha gustado al exmagistrado Luís Villares y su candidatura. «El día
que dejemos de dar miedo», ha dicho Iglesias, «seremos uno más y ese día
no tendremos ningún sentido como fuerza política». A lo que Errejón
rebatió: «A los poderosos ya les damos miedo, ese no es el reto. Lo es
seducir a la parte de nuestro pueblo que sufre pero aún no confía en
nosotros». Miguel Urbán decía: «No queremos un Podemos moderado» y
Monedero: Podemos «no se hizo un hueco riéndole las gracias al 1%;
¿Seguimos sonriendo?». Como no se pueden valorar unas elecciones
autonómicas en clave nacional, hay que afirmar que Unidos Podemos, ha
obtenido unos excelentes resultados al superar al PSOE.
Sobre Albert
Rivera pocos comentarios, salvo destacar su erre que erre, para que el
PSOE pacte con el PP y se desbloquee la formación de un gobierno. Como
todos, lo uno y lo otro, al cerrar la posibilidad de un Gobierno formado
por un partido «con 85 diputados y 41 partidos más», en referencia al
PSOE y Podemos. Ciudadanos aspiraba a estrenarse en ambos parlamentos y
ha fracasado. En Galicia, Rivera prometió que, de conseguir
representación, serviría para reforzar a Alberto Núñez Feijóo y con ese
mensaje, sus votantes han votado directamente, sin intermediarios. En
Euskadi, en el único lugar donde tenían expectativas era en Araba y
tampoco ha conseguido los votos necesarios para conseguir el escaño
deseado. Dice que no han rematado el año como pretendían, cuando lo que
ha ocurrido que la rematada ha sido la formación.
En Galicia,
el PP ha revalidado la corrupción generalizada, como alternativa a la
decencia, siendo la única Comunidad Autónoma en la que un gobierno lo
hace con mayoría absoluta; no puede ser mejor. Además se ha producido el
sorpasso de En Marea sobre el PSOE. Ciudadanos, como se preveía,
ha pinchado. En concreto, los resultados han sido (95,94% escrutados)