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El
último día de octubre del año 1925 las estrellas alumbraron el
nacimiento de otra que también durante su existencia brilló con luz
propia; las mismas que la mañana del 25 de marzo de hace dos años
dejaron su posición en el firmamento para llevarse consigo la luz de
Armando López Salinas, luz sin embargo que no se extinguió jamás, pues
iluminó muchos caminos y marcó en éste país nuestro España,
(evidentemente al lado de muchos otros y otras) la senda que nos sacó
de los durísimos años de dictadura franquista. Solo dos días separaron
el final del presidente Suarez del suyo. Personas como Armando
lucharon incansablemente hasta el mismísimo último día de su vida por
la Democracia, y aun cuando se consiguió, continuó la pelea y las
reivindicaciones constantes para que se restableciese el verdadero
régimen democrático que antes del 1936 llevaba las riendas españolas,
la República del 14 de Abril de 1931 que independientemente de formar
gobiernos de izquierdas o de derechas, mantenía los valores
democráticos y de equidad social de manera que la soberanía residía
total y absolutamente en el pueblo, del mismo modo en el que a los
pilares básicos de una nación que son los niños que a su vez
representan el futuro, no se les privaba de una educación pública,
laica y de calidad entre otras cosas.
La Transición a la democracia en España, no ha terminado por el hecho
de formar gobiernos elegidos por sufragio y por tener como aval la
Carta Magna de 1978 cuyo “precioso” articulado se viola sangrantemente
con cada desahucio, con cada puesto de empleo destruido, con cada
privatización en detrimento del bienestar general de los españoles y
españolas, con leyes mordaza y así tristemente un largo etc. No ha
terminado la transición verdadera, la real, porque tras más de cuatro
décadas sombrías, debió refundarse una tercera república en la que los
valores de libertad e igualdad (y no añado fraternidad puesto que las
heridas entre hermanos eran recientes y aun hoy necesitan Bepanthol
[1]) estuviesen representados.
Sin embargo una imposición franquista se mantiene hasta nuestro días
con la manutención de La Casa Real, sistema anacrónico que choca con
los principios primarios de un sistema puramente democrático.
Hoy solo vislumbramos la punta del iceberg de la corruptela que asola
la imagen de la monarquía, hoy nos limitamos a quitar calles, medallas
y llaves de ciudades a quienes nos representan extramuros, pero el
germen republicano que sembraron aquellas generaciones de luchadores
por las libertades, está brotando pues la familia real ha tenido
también en su seno su propio caballo de Troya que implacablemente
desmantela la supuesta inmaculada pulcritud de la institución.
En un mes éste de Abril en el que la piel de toro navega aun sin rumbo
fijo sin gobierno como una embarcación casi a la deriva desde que se
celebraran los comicios generales el pasado 20D, los cerezos florecen,
en las barras de los bares se sigue arreglando el mundo y mientras tal
y como decían las palabras de Armando sigue cayendo un “diluvio
universal de mierda” en el que “lo que no se gana en la calle no se
ganará jamás en la mesa de negociación”, por eso entre otras muchas
cosas como es recuperar la vida a “color” de la ciudadanía el 14 de
Abril se seguirán reivindicando los derechos y libertades perdidos y
seguiremos peleando como aquella generación del Realismo social a la
que López Salinas perteneció, por una España más ecuánime y
verdaderamente DEMOCRÁTICA.
Salud y república. ¡A por la tercera!
NOTA: 1. crema cicatrizante.
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